DECLARACIÓN ARTÍSTICA

Mi obra actual es el resultado de un recorrido de exploración en diversas disciplinas artísticas. Desde la fotografía, tanto documental como de autor, hasta el teatro experimental y la danza butoh.
Formal y conceptualmente, me siento atraída por el surrealismo, ya que inicia un diálogo con nuestras partes desconocidas. Nos devuelve una mirada hacia el interior para expandirnos en nosotros mismos que nos permite deconstruir convicciones y realidades.
Me interesa profundizar en la psicología de mis personajes más íntimos y recónditos. Es por ello que mi trabajo traza un puente entre el consciente y el subconsciente para explorar la amalgama de obsesiones, miedos, frustraciones, pasiones y, en definitiva, emociones que me habitan. Las fotografías, con tintes existencialistas, surgen como un compendio de distintas disciplinas; entre ellas, la performance, la instalación o el autorretrato.
Para desarrollar mi trabajo, considero esencial participar como modelo en algunas de mis imágenes. Esto me ofrece la oportunidad de experimentar los límites y expresiones de mi propio cuerpo, y permitir que este se relacione con un entorno imaginado, simbólico y, a su vez, cotidiano, que encuentra paralelismos en mi vida personal y espiritual. En mi lenguaje visual, abundan los símbolos —tanto arquetípicos como personales—, que me llegan de manera intuitiva en forma de visiones que yo misma me voy desvelando, poco a poco, como si se tratase de un jeroglífico de mi psique.
Como artista, exponiéndome y abandonándome en la construcción de mis imágenes, intento transmitir mi convicción de que las emociones son universales. Es esta universalidad emotiva la que nos une a pesar de nuestras diferencias más viscerales. Yo parto desde mí y desde lo que siento para abarcar algo más amplio, en comunión con lo que nos hace ser humanos.
No pretendo que el espectador descifre o entienda mi obra. Me contento con que abra un espacio a su propio imaginario, ya este le confronte o reconforte. Aspiro a que mi sentir resuene en otros cuerpos y cada uno pueda formular sus propios cuestionamientos.
Fruto de una inquietud constante, cada una de mis imágenes nace de una pregunta y desemboca en otra. Me interesan más las preguntas que las respuestas, ya que mantienen mi curiosidad por una cotidianidad, aparentemente banal, que se puede desmenuzar hasta sus átomos para encontrarle un sentido trascendente y hacerla así más emocionante.
Este es el motor que me impulsa a crear, a la vez que amplía mi mirada, transforma mi percepción y me ayuda a combatir el hastío de la rutina.